mi novia me empujó (1)
Valentín se encontraba en una discusión con su novia, no eran habituales pero escalaban mucho en lo que se decían y hacían, llegando a lastimarse y desquitarse de muchas broncas que tenías en su día a dia por parte de ambos.
Anabel la novia de Valentín era una bruja experimentada pero nunca vio necesario usar su magia para su novio, después de todo que podía llegar a hacer más que insultarlo ya que era un simple humano pero un día después de una discusión que llegó demasiado lejos donde Valentín le dió una cachetada a Anabel, ella quería venganza "vas a perder tu masculinidad, tu deseo y te vas a poner en mi lugar, comenzarás a ser como las zorritas que tanto te gustan, imbécil" dijo después de recitar un hechizo.
A la mañana siguiente Valentín despertó como cualquier otro día pero todo era diferente, su cuerpo era mucho más flaco y debilucho a comparación de antes, media la mitad de lo que media antes y lo que más quedaba en vista era que estaba usando una tanga que resaltaba unas nalgas muy grande que brillaban por su notoriedad sobre la ropa, atrás de el apareció su novia "un cambio permanente, espero disfrutes" dijo ella para acercarse al nuevo Valentín al ver que le sacaba una cabeza de alto y que cuando esté entre caprichos intento pegarle sus golpes no le dolían y apenas podían moverla, Valentín se había vuelto débil y muy sumiso, "disfruta la mañana" dijo y antes de salir se escuchó un "buenos días brad" al entrar un negro había pasado que se dirigió directo a donde estaba Valentín para agarrarlo por las nalgas "cómo estás mariquita?? De rodillas ahora mismo" dijo en un tono muy serio y sosteniendolo con bastante fuerza, Valentín sumiso y obediente se puso de rodillas al piso, se sentía humillado pero por alguna razón eso le excitaba "ya sabes por lo que vengo" le dijo el negro que miraba a Valentín desde arriba esperando que este reaccionara, en ese momento recuerdos nuevos florecían de su cabeza donde Valentín no había tenido una novia sino que siempre fue así de débil y que toda la escuela se la salto haciendo favores sexuales para sus profesores para actualmente trabajar de prostituta por gusto propio, Valentín intento resistirse pero su cuerpo reaccionó solo bajandole el pantalón al negro y agarrando su miembro para chuparsela.
En ese momento Valentín sentía gusto por hacerlo, al cabo de unos segundo estaba moviéndose como todo un profesional y el negro usaba sus manos para ayudarlo "ahora ponte de pie" le dijo para que esté no tardará en pararse y quedar frente al negro sin dejar de acariciar aquel enorme miembro con sus delicadas manos "yo... Yo no soy esto" se atrevió a decir Valentín para recibir una cachetada del negro que dejó una parte de su cara colorada y con una marca que le dolía, este agarró de la cara a Valentín "escúchame, hace 5 años vengo acá puta de mierda y siempre estás dispuesta, ahora me vas a decir que no eres una puta!!" Le gritaba directamente a la cara sosteniendolo con las manos " ahora date vuelta y dame ese culo " le dijo para que con total obediencia este se diera vuelta empinadose para resaltar su culo, el negro acaricio el pene de Valentín "este no es ni un pene, es un clítoris más de lo chiquito que es" sino para posteriormente penetrarlo con total fuerza, la embestida relleno por completo a Valentín que no pudo evitar gemir y gritar de placer, aquel pene completo entro rápido y directo dejando aquellas 2 grandes nalgas pegadas a la pelvis del negro, brand agarró a Valentín por el cuello y las caderas moviendolo a gusto que el quisiera de adelante hacia atrás, lo usaba como un muñequito y a Valentín eso le excitaba, algo que antes le habría parecido repulsivo le estaba gustando "dímelo puta, dime qué te gusta" Valentín se sentía humillado y cada embestida solo lo hacía gemir más y más "dame más, por favor papi rellename" grito mientras sentir como el negro introducía su pene bien hasta el fondo mientras eyaculaba "ahora limpia el desastre que hiciste pedazo de cerda" le dijo soltandolo para que posteriormente Valentín se agachara y de tan solo ver aquel pene negro lleno de semen y con un olor muy fuerte que lo cubría se le hacía agua la boca, en cuanto puso el pene en su boca disfruto de su sabor hasta dejarlo totalmente limpio, chupando aquel miembro Valentín volteo a mirarse a un espejo mientras lamía aquel miembro y se veía débil, como una puta viendo cómo su culo chorreaba semen y por alguna razón le excitaba más el verse así
"Deja de chupar puta que me tengo que ir" cuando Valentín finalmente estaba aceptando su nueva vida aquel pene se iba y cerraba su puerta dando un portazo además de que quedaba nuevamente solo en su casa, ahora tenía que encontrar a su novia o ex novia en este caso para ver cómo volvía a la normalidad pero para empezar el día fue bastante agitado
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